El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires decidió no adherir al nuevo sistema nacional de Verificación Técnica Vehicular (VTV) impulsado por el gobierno de Javier Milei, manteniendo a los bonaerenses obligados a realizar el trámite en las plantas oficiales del distrito. Quienes circulen con obleas emitidas fuera del esquema provincial corren el riesgo de ser multados.
Esta decisión vuelve a posicionar al gobierno de Axel Kicillof como un contrapunto al progreso y la desregulación que promueve la administración nacional, que busca terminar con el sistema cerrado de la VTV. La intención es permitir que talleres mecánicos y concesionarios habilitados puedan realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO), siempre y cuando cumplan con los requisitos técnicos correspondientes.
El nuevo esquema, reglamentado tras la publicación de la resolución en el Boletín Oficial, forma parte de la reforma de la Ley Nacional de Tránsito. Permite que la revisión obligatoria se realice en establecimientos inscriptos y autorizados, rompiendo con el monopolio de plantas concesionadas específicamente para esa tarea.
No obstante, la Provincia de Buenos Aires confirmó que no incorporará los cambios y seguirá exigiendo obleas emitidas bajo su propio sistema. En la práctica, esto significa que un bonaerense enfrentará complicaciones si circula con una oblea no oficial en territorio provincial.
Esta postura del gobierno provincial se alinea con su política de mantener el control sobre los procesos administrativos y regulatorios locales, a pesar de las reformas nacionales que buscan modernizar y descomprimir la carga burocrática para los ciudadanos.






